La jerarquía de la Iglesia Católica pidió al gobierno del presidente Felipe Calderón un "cambio de estrategia" para el combate al narcotráfico, y lo urgió a definir programas globales que abran opciones de trabajo para los jóvenes, con el propósito de evitar que las "presiones económicas los orillen a la delincuencia".
A través de su semanario ‘Desde la Fe', la Iglesia Católica aseguró que "sin duda, el combate frontal al crimen es imprescindible para la tranquilidad de la nación; sin embargo, los derechos humanos y la seguridad de las familias mexicanas son valores primordiales por los que el estado debe velar y hacer valer la justicia".
La Iglesia demandó "mejores" corporaciones policíacas y mecanismos de operación, ante lo que llamó "los actos de barbarie" que se presentaron la semana pasada en Ciudad Juárez, Chihuahua, y Torreón, Coahuila, en donde ocurrieron "masacres juveniles".
Aseguró que la violencia en México "ha llegado a límites dramáticos y preocupantes". Pidió, por lo tanto, al gobierno del presidente Felipe Calderón encabezar estrategias para contrarrestar de manera paulatina esto al que también denominó, "un infierno".
La Iglesia sugirió en esa editorial que se tomen experiencias como las que se utilizaron en Palermo, Italia, en el combate a la Cosa Nostra, ya que también mostraron "expresiones de violencia inhumanas y crueles, pero a través de programas sociales y culturales, diseñados por su ex alcalde, Leoluca Orlando, se redujo de manera considerable y en un corto plazo concluyó la violencia en Sicilia".
Señaló que la prevención es indispensable para enfrentar al narcotráfico, el cual "insiste en destrozar el tejido social, en particular en Ciudad Juárez y Torreón, al grado de que la violencia se ha extendido hasta ocasionar actos de barbarie".
Se pronunció por responder los auténticos valores morales, éticos y religiosos entre los mexicanos para que "no puedan florecer aquellos que viven bajo la ley de la selva, sin escrúpulos y entre quienes impera el deseo de venganza, de poder y de riqueza fáciles".
Afirmó que las acciones policíacas y punitivas si no van acompañadas de un programa social y al alcance de todos los sectores de la población "irán al fracaso".
Durante la misa dominical, en la Catedral Metropolitana, y ante la ausencia del Cardenal Norberto Rivera, el obispo auxiliar, Felipe Tejeda García, señaló que en México "muchos de los que están en las cárceles debieran estar afuera y muchos de los que están afuera debieran estar en las cárceles. Caras vemos, corazones no sabemos", dijo.