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Disautonomía
05 de Noviembre del 2007
 


La fatiga al permanecer mucho tiempo de pie, los mareos constantes, la palidez y el síncope (desmayo) o pre síncope (señales previas al desmayo), son los síntomas más frecuentes y evidentes de disautonomía, padecimiento que afecta a más del 3 por ciento de la población mundial.


 


El doctor Enrique Velázquez Martínez, cardiólogo-electrofisiólogo del Hospital de Cardiología en el Centro Médico Nacional Siglo XXI del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), explicó que la disautonomía es una condición médica que ha padecido más de 340 mil pacientes, es decir el 5 por ciento de más de 6 millones 900 mil personas que ingresan a urgencias en el Instituto, en lo que va del año.


 


La disautonomía es una alteración en el sistema nervioso autónomo, que es el que se encarga de regular las funciones automáticas del organismo, entre ellas, la presión arterial y el ritmo cardíaco, es decir, tiene como afección principal el corazón.


 


Detalló que esta enfermedad afecta a más de 190 millones de personas, equivalentes al 3% de la población total alrededor del mundo y que cualquier individuo está expuesto a experimentarla, a cualquier edad y momento, aunque los más frecuentes son adolescentes y personas de edad avanzada.


 


En los adolescentes el padecimiento tiende a desaparecer por sí solo, ya que puede ser consecuencia de momentos de estrés físico o emocional y cambios hormonales, entre otras.


 


En las personas mayores, la disautonomía es resultado de la edad o de enfermedades como diabetes mellitus o hipertensión arterial.


 


El cardiólogo indicó que los especialistas del IMSS detectan la enfermedad, con una simple exploración donde se descarta un problema cardíaco orgánico; mediante un Tilt Test (prueba de inclinación), someten a los pacientes a un reto contra la gravedad, acostándolos en una cama hidráulica que se coloca en posición vertical a 80 grados, se les monitoriza la presión sanguínea y el ritmo cardiaco y la prueba es positiva si el paciente baja sustancialmente su presión arterial y ritmo cardíaco y, por tanto, presenta un pre síncope o síncope (desmayo).


 


Finalmente, recomendó permanecer de pie, sin moverse, por tiempo prolongado; evitar la deshidratación, tomando de 2 a 3 litros de líquidos al día; usar medias o calcetines elásticos con una presión en el tobillo y realizar ejercicios aeróbicos, dependiendo de la edad.